
La gente hace cosas. Todo perro pichichi busca sus 15 minutos de fama y yo no iba a ser menos. Vivimos la era de las ocurrencias y del gregarismo virtual, que aunque son conceptos distintos, confluyen en ágoras tan concurridas como las “señoras que” de facebook.
Inventar palabros y copyraitear (¡toma ya!) su paternidad es una manera de conquistar ese warholiano cuarto de hora que tanto se me resiste. La fama cuesta. Me presenté al casting de ya no recuerdo qué reality… pero no daba el perfil canalla y faltón. -Ya te llamaremos- Y todavía estoy esperando.
Inventar, fusionar nombres, combinar cifras y letras… y dejar luego una hilera de miguitas en Google para que te encuentren. Ése será mi trampolín al estrellato. Por eso abro este post con un titular indescriptible pero con gancho. A ver si cuela en SEO.
La idea me la han prestado movistar y mi amigo Pablo Ernesto, protagonista de aburridísimos culebrones escritos en html. Ahora os explico.
Movistar, antes Telefónica, apuesta fuerte por las redes sociales y afronta la temida vuelta al "cole" con Aula 365. Se trata de una red pensada para ayudar a los menores en sus tareas escolares. Todo muy controlado, con avatares en vez de fotos y supervisado por los padres.
Al interactuar en Aula 365, los peques van sumando aulines, que es el nombre que le han dado a los puntos de toda la vida. A mí me ha dado la risa. El autor/a de esta Denominación de Origen está en busca y captura, pero yo sé que se esconde en una importante agencia de Publici…
Aula 365 se ofrece desde ya como un servicio gratuito para clientes de ADSL de movistar (para que lo disfruten los hijos de dichos clientes, queremos decir).
El segundo exabrupto que saco a la palestra no resulta tan chocante. Tuentimovil es el nombre evidente que recibe la versión para móvil de tuenti. Esta pocket social experience (¡waoh!) se lanzará en octubre bajo la paternidad de Telefónica. Hay que recordar que este operador se hizo recientemente con el 90% del accionariado de tuenti, la red que más lo peta entre mis colegas de botellón.
Por último, abordamos el misterio de adsliomb, que no es otra cosa que ADSL10Mb, pero desencriptando el "truqui" alfanumérico que mi amigo Pablo Ernesto le da a sus passwords para hacerlas más recordables.
No sé si esto último queda claro, pero casi mejor que no. Los hackers me espían y Pablo esconde valiosísimos secretos bajo su mousepad.
¡H4s74 pr0n70!


